El cartel más violento de México no solo traficó fentanilo: también te cobró la gasolina. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó este lunes a dos mexicanos y nueve empresas vinculadas al Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) por contrabandear combustible desde suelo estadounidense hacia México en esquemas que generan cientos de millones de dólares anuales y que evaden el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Lo que el gobierno mexicano no quiso —o no pudo— detener, lo frenó Washington.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) revelaron que entre un 25 y 33 por ciento de toda la gasolina que se vende en México podría ser ilícita. Dicho de otro modo: cada tercer litro que pones en tu tanque puede haber financiado al CJNG.

El contador del cartel: quién es Oscar Juraidini

El designado principal es Oscar Guillermo Juraidini Silva, identificado como el cerebro financiero de la operación. No es un sicario ni un capo de película: es un contador. Crea empresas fantasma, falsifica documentos aduanales y maquilla el combustible importado desde EU para evadir el IEPS. Sus clientes son, en su mayoría, gasolineras. Sus empresas —registradas en transporte, servicios financieros, bienes raíces y hasta en Reino Unido con Cucumber Sweet Waves Ltd— fueron todas bloqueadas por OFAC.

La cadena del huachicol fiscal: así funciona el saqueo

El esquema no es improvisado. El CJNG usa comercializadoras mexicanas con permisos de distribución para comprar combustible legalmente en EU, luego lo desvía a través de empresas fachada en logística y transporte, lo cruza en pipas, vagones de tren y hasta flotas marítimas clandestinas, y lo vende en México sin pagar impuestos.

El beneficio es doble: el cartel gana con el margen del combustible barato y lava dinero del narcotráfico a través de estas mismas transacciones. Los dólares regresan a México como pagos por “combustible”, mientras el fentanilo sigue cruzando en sentido contrario.

Dinero cartel en campañas y medios: la acusación más grave

El Tesoro de EU reveló uno de los señalamientos más explosivos del expediente: el CJNG usa las ganancias del huachicol para financiar campañas políticas mexicanas y medios de comunicación, a cambio de protección y acceso a contratos gubernamentales. No hay nombres de políticos ni de outlets en el documento, pero la acusación directa convierte este escándalo en una bomba de tiempo para la clase política.

Lo que hizo EU, lo que no hizo México

En los últimos 12 meses, la FinCEN recibió más de 160 reportes de actividad sospechosa con más de 7 mil millones de dólares en transacciones irregulares entre EU y México, la mayoría vinculadas al CJNG. Las ciudades texanas en la frontera —Brownsville, McAllen, Mission, Eagle Pass— aparecen como los principales nodos de la red.

J. Refugio Ruiz Villagómez y sus empresas Jomadi Logistics & Cargo y Ahavat Logistics Solution también fueron sancionados. La Fiscalía General de la República de México ya los tenía en la mira por huachicol fiscal… pero fue OFAC quien actuó.

México colaboró a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en la investigación. Sin embargo, la pregunta que nadie en el gabinete de seguridad quiere responder es cuánto tiempo llevan sabiendo esto y por qué los contadores del CJNG siguieron operando con empresas registradas y permisos vigentes.

Artículo anteriorSCJN rechaza amparo de Fofo Márquez; confirma condena de 17 años