Las transferencias electrónicas se han convertido en una herramienta esencial para enviar y recibir dinero rápidamente. Sin embargo, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) advierte que hay vigilancia especial sobre los depósitos bancarios mayores a 15 mil pesos.
Las instituciones financieras tienen la obligación de reportar estos movimientos al SAT, por lo que si recibes una cantidad superior a ese umbral y no puedes comprobar su origen legal, podrías enfrentarte a una auditoría fiscal y posibles multas económicas.
¿Qué pasa si no justifico una transferencia?
El SAT podría iniciar una investigación por discrepancia fiscal si tus ingresos declarados no coinciden con tus movimientos bancarios. Esto ocurre cuando los gastos de una persona —incluidos depósitos, compras o inversiones— superan lo que reporta ante Hacienda.
La sanción por discrepancia fiscal puede llegar hasta el 300% de los impuestos omitidos y, en casos graves, el contribuyente podría enfrentar cargos por evasión fiscal.
¿Qué hacer si recibo más de 15 mil pesos?
Para evitar problemas:
- Guarda comprobantes o contratos que acrediten el origen del dinero.
- Si se trata de un préstamo, elabora un documento firmado por ambas partes.
- Asegúrate de incluir esos ingresos en tu declaración anual si aplica.
- Consulta con un contador si recibes transferencias regularmente.
Recomendación clave
No es ilegal recibir transferencias elevadas, pero sí debes estar preparado para justificar cada movimiento, especialmente si eres persona física sin actividad empresarial.